Yoel Yanqui, Dr. Jekyll y Mr. Hyde

sellodeportivo
sellodeportivo
Foto: Elio Miranda (Prensa Marineros)
5
(2)

Es domingo. Por primera vez en la naciente historia de la Liga Mayor de Beisbol Profesional se juega a la 1:00 PM en el Estadio José Bernardo Pérez de Valencia. Marineros de Carabobo decide no practicar, como ha sido una constante en las recientes jornadas dominicales, pero esta vez con dos argumentos adicionales: hay que protegerse del inclemente sol y Robert Pérez, su mánager, está de cumpleaños. Sin embargo, una imponente figura se asoma de repente en el dugout: es Yoel Yanqui.

La poco común posición del home plate en el feudo carabobeño (apunta hacia el sur), transforma en un acto casi inhumano exponerse al cuerpo celeste en horas cercanas al mediodía. Pero allí está el cubano. Si un mal paso en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional con Navegantes del Magallanes no evitó que regresara al país, mucho menos lo hará el sofocante calor del único terreno que conoce como casa al norte del sur.

«No he parado de trabajar», dijo Yanqui, uno de los tres paleadores con promedio de bateo igual o superior a .400 (tiene .403) luego de las tres primeras semanas de ruedo en la LMBP, los otros son Eduardo Díaz (de Samanes de Aragua, con .418) y Arturo Nieto (de Líderes de Miranda, con .400). «Creo que con Magallanes lo que me faltó fue hacer más swings. Ahora pueden ver los resultados en esta liga».

En realidad, el recio toletero zurdo, que puede jugar a la defensiva en la primera base o las esquinas de los jardines, hizo muy pocos swings en el circuito invernal. Sólo uno puede que recuerden en el buque, el que realizó la noche el 27 de octubre en una décima entrada para conectar el único jonrón de su primera travesía en Venezuela, con dos hombres en base, dejando en el terreno a Caribes de Anzoátegui. Fuera de eso, su magro average de .232, con 14 ponches, y sólo ocho boletos negociados, son números que tanto él como la galera prefieren olvidar. Y su actuación en verano está dejando en el pasado muy rápidamente ese antecedente.

Yoel Yanqui comenzó a sacarse la espina desde temprano

El piloto Pérez fue coach de bateo de Yanqui en la carabela, así que conocía bien sus virtudes y defectos como paleador. En el invierno se quedó esperando la explosividad que el alto mando turco esperaba del ex jugadores de Ligas Menores con las organizaciones de los Cascabeles de Arizona y Rojos de Cincinnati. Y para esta ruta veraniega, no mostraba recelo, pero sí esperaba ver otra cara del oriundo de Palma Soriano.

«Como importados, tienen que producir, eso esperamos de ellos», atizó el estratega, poco antes del primer duelo de la campaña, en su primera oportunidad como mandamás. «La temporada es corta; no tengo dudas, no hay desconfianza, pero deben producir».

Y no tardó en ser productivo el hombre. Tan pronto como en la primera semana del campeonato, se erigió como el primer extranjero en la historia de Marineros que se alzó con el premio al Jugador de la Semana en la LMBP. Sólo falló dos veces en ocho turnos, y tuvo el tupé de conectar un triple, algo que pocos pueden presagiar por su corpulencia, pero que ha hecho ya en un par de oportunidades con los nautas de verano.

«Lo que he hecho hasta ahora en la campaña ha sido con base en el trabajo que he venido realizando y la confianza que he tenido en el plato», explicó Yanqui, que ahora dio un giro de tuerca en su enfoque en el cajón de bateo, al haber caminado más veces (10), que las oportunidades en las que ha abanicado (8). «He intentado hacerle swing a pitcheos buenos, ahí está el éxito de ese average».

¿Puede entonces la confianza y el trabajo marcar la diferencia para cambiar la cara de un ser humano? La respuesta siempre será sí. En cualquier faceta de la vida.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 2

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Share This Article